Cavilaciones

Cavilaciones

Abuso sexual, denuncias y redes sociales

Han pasado poco más de 4 meses desde que hice
denuncia pública por los abusos sexuales cometidos por JBO contra mí cuando era
un niño. Desde ese momento muchas cosas se han dicho, muchas dirigidas directamente
a mí, más positivas que negativas, felizmente.

La gran cantidad de testimonios confirmaron lo
que yo denuncié y mostraron la enorme cantidad de víctimas que somos. Sin
embargo, se escribieron muestras de apoyo a JBO de gente de su entorno que no
pueden aceptar la verdad. No era algo inesperado, la imagen construida por él
dificulta asociarlo con esa persona que abusó sexualmente de nosotros.

No he vuelto a decir mucho desde ese momento,
salvo lo necesario para afirmar que tanto yo como las demás víctimas que hemos
denunciado estos hechos, seguiremos en la lucha contra la impunidad.

No tengo la necesidad de responder a cada una
de las imputaciones que me han hecho, muchas están y serán respondidas durante
la investigación y juicio legal que se viene gestando. Por mi parte incluso ya
he prestado declaración ante la policía.

Sin embargo juzgo importante explicar
brevemente por qué inicié la denuncia vía Facebook, pues este hecho es usado
para invalidar y menospreciar la valentía que todos los denunciantes hemos
demostrado y la lucha iniciada para que nunca más se cometan ningún abuso contra
un niñx.

En el post de Facebook que inicia este proceso
yo preguntaba, a mí mismo y a la sociedad, qué le haría pensar a JBO que yo no
iba a decir nada, quizás que era muy pobre o quizás que mi padre fue asesinado
por ser militante del MRTA.

Me lo pregunté porque es mi caso particular,
porque quizás en esos aspectos él encontró la confianza para usarme para su
placer y sentir que todo quedaría impune. Y lo pregunté a todxs, principalmente
a la comunidad educativa de la que formé parte, para intentar entender cómo
pudieron suceder estos hechos y que nadie se diera cuenta o que quizás aun
sabiendo nadie hiciera nada.

Ambos casos en mi vida personal siguen impunes.
El asesinato de mi padre y el abuso sexual. Ambos me convirtieron en una
víctima no solo de los perpetradores, sino también de la sociedad peruana que
los produjo. Ambos casos sucedieron cuando era niño. Ambos también los he
comenzado a hablar ya de grande.

En relación a la impunidad alrededor del asesinato
de mi padre, una clara violación a los DDHH, todo el proceso de verdad y
justicia que la sociedad civil ha impulsado desde los años 80, y que produjo el
informe final de la CVR, me ayudó a alzar la voz.

Sin embargo, a pesar que la CVR recomendara la
inmediata judicialización de su caso, ya finalizaron tres juicios en los que se
ha obtenido la misma sentencia absolutoria para todos los implicados. En todos
estos años, todo lo que hemos hecho por verdad y justicia, todas las vías legales
que hemos utilizado han obtenido la misma respuesta: la Impunidad.

Con este precedente y en relación a mi denuncia
vía redes sociales… ¿Alguien puede criticar que mi primera reacción no fuera
acercarme a una comisaría y denunciar después de más de 20 años que un hombre
había abusado sexualmente de mí cuando yo era un niño? ¿Creen que eso hubiera permitido
obtener algo de todo lo que se ha logrado? ¿No creen que, así como muchos, la
policía me hubiera demandado pruebas? ¿No creen que, así como muchos, hubieran
desestimado mi historia porque claro, ya pasaron muchos años, cuando menos eso
ya prescribió?

En el caso de mi padre es cierto que no solo influye
el hecho de quiénes fueron los que lo asesinaron, sino también la condena
social a su militancia de una gran parte de la sociedad peruana. Eso para mí limita
la construcción de un país sin impunidad, porque claro, por qué habrían de
preocuparse por su caso la gran mayoría de la sociedad, si para ella él es un
terrorista, él no es una víctima inocente, vale decir, alguien sin derechos.

En el caso del abuso sexual que sufrí opté por
hacer mi denuncia vía una red social, y el resultado ha sido sorprendentemente
diferente, se produjo una condena social. Como dijo una persona que comentó en el
post de otra víctima, las redes sociales son como un cabildo abierto.

Ambos casos siguen impunes, pero en el que
concierne a JBO ya hemos logrado algo: socialmente está condenado. Ahora luchamos por la condena legal, a pesar de que las leyes no estén a nuestro favor, y pueda quedar impune por la prescripción del delito.

Realmente
poco nos deben importar aquellas personas que no quieren creerlo. Dice la
sabiduría popular que no hay más ciego que quien no quiere ver.

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