Muy pronto se cumplen 20 años de la presentación del informe final de la #CVR. Esto pasa en un contexto muy adverso. En medio de una dictadura, en medio de régimen que reproduce todo lo que generó tanta violencia: racismo, violencia, asesinatos, detenciones arbitrarias, y además de todo eso, #impunidad. Una impunidad que intentan justificar terruqueando, pues en las movilizaciones estarían infiltrados elementos de #senderolumimoso y el #MRTA… ¿no los habían derrotado hace mucho?
Me alegra que se haya creado la campaña CVR+20. Me parece fundamental seguir reflexionando sobre lo que se vivió, y que, como vemos, seguimos viviendo. De todas formas siempre me pregunto por qué no logro formar parte de estos espacios, o por lo menos estar cerca. Siento que debe haber un punto medio entre que me hace falta buscar más acercarme a esos espacios, y que de alguna manera siempre están los mismos actores, y que hay menos apertura para dialogar con quienes fueron de SL, el MRTA y por ende con sus familiares.
Igual he empezado a buscar las cosas que vienen produciendo y me topé con este evento y me dejó algunas reflexiones y sin sabores que les comparto.
Me sorprendió escuchar la afirmación de Jennie Dador: “De las violaciones a los #ddhh de los de SL y el MRTA lo sabíamos… pero el IF de la cvr nos constata las violaciones de nuestro propio estado… esos que debian protegernos”. Quizás me equivoco pero suena como si realmente no se hubiera escuchado a miles de personas que durante los 80 y 90 denunciaron las violaciones a los ddhh cometidas por policías y militares, muchas de las cuales también fueron partes de informes nacionales e internacionales.
Me sorprendió, e incluso me molestó cuando Sofía Macher afirma que: “SL y el MRTA son dos grupos guerrilleros derrotados, pero que ninguno de ellos, o por lo menos el más sanguinario SL, hasta hoy no ha reconocido hasta el día de hoy sus responsabilidades, no se han arrepentido”. Lo que me molesta es que por lo menos los del MRTA han asumido sus responsabilidades, muchos han pedido perdón a las víctimas, y lo hicieron ante la CVR al dar sus testimonios. Es más, en el año 2017 se publicó un pronunciamiento firmado por 80 ex militantes pidiendo nuevamente perdón a las víctimas, afirmado su vocación democrática. Trataron de hacer un evento público pero la policía lo impidió. ¿Por qué no contar estos hechos y seguir afirmando o insinuando que nadie asume sus responsabilidades?
Finalmente, me quedé pensando en la intervención del compañero colombiano, quien contó que en el marco de la Comisión de la verdad en Colombia, se realizaron encuentros entre víctimas y victimarios. Que fueron encuentros duros, donde de un lado se pedía perdón y del otro muchas veces se desfogaba toda la cólera y tristeza. Pero que a pesar de lo duro han sido espacios sanadores. Me puse a pensar si eso se podría hacer en Perú, y me parece tan lejano algo así por muchos factores. Uno de ellos es que para que eso pueda suceder hay que reconocer a la persona victimario, su condición de sujeto, de alguien que hace parte de la sociedad, de alguien que pueda reconocer sus responsabilidades y cambiar. Eso en el Perú, sobre todo para quienes fueron de SL y el MRTA por ahora es imposible, para quienes gobiernan, y para un gran sector de la sociedad, esas personas son solo terroristas sanguinarios, y así imposible avanzar en la construcción de un país “reconciliado”.
Algo que rescato es como se viene re valorando el proceso de la CVR, los testimonios que recabaron, los equipos que formaron, las audiencias públicas. Esa es para mí unas de las cosas más valiosas del trabajo de la CVR. Pero sobre todo valoro todo lo que eso implicó para las personas que dieron su testimonio pues, salir, dar la cara, denunciar tanto socialmente como legalmente, no es nada fácil. Como sociedad deberíamos valorar más todo ese esfuerzo hecho por miles de personas que aportaron a esclarecer una gran parte de lo que sucedió.
Lamentablemente hay mucho camino por recorrer, mucha impunidad contra la que luchar. Una impunidad que no es algo del pasado, ahí están las personas asesinadas durante las manifestaciones contra el régimen de #dinaasesina y que más que avanzar en los juicios, los están archivando.
