alguna vez me dijeron, que si quiero tanto reclamar y hacer visible mi memoria, mi historia, mi pasado y todo lo sucedido, debería ser un emprendedor de la memoria, como… hoy ya no recuerdo el nombre o los nombres, pero debía ser como esxs alguienes…
lo he intentado? no lo sé, yo diría que si, hago actividades por lo sucedido con mi padre, hablo del tema y no lo oculto, escribo de cuando en vez y publico en internet lo que escribo, digo “publicamente” vía mi feisbuk y tuiter que soy hijo de un militante del mrta que fue asesinado en el 93…
y eso de algo sirve, algo ha cambiado? soy más conocido, a alguien más le interesa mi historia y a partir de ella pensar de otra forma sobre lo que pasó en los 80 y 90 en Perú…
no nada, simplemente nada, parece que si no eres de la historia de sendero luminoso o del ejército peruano no eres nada, eres un invisilble, un nada, un limbo extraño, en el medio de ambos grupos, pero más aún, porque no eres de ese grupo de gente que está al medio, lxs “pobres inocentes” que estuvieron en el medio de dos fuegos igualmente terroristas, NO, tampoco pertences ahí, eres inexorablemente perteneciente a un limbo, cuál? nadie lo sabe, ni los mismos que han luchado por dejarte en ese limbo
víctima? no nada que ver, de que o quien… victimario? quizás si es que fuera mi padre o algún/a militante de un grupo subersivo, o quizás si fuera del ejercito y el/la peruana promedio llegara a entender que también ellos fueron victimarios… inocente? ni mucho menos, porque pues vengo de una familia que tomó las armas, pero más tanto que si hubiera vivido ese periodo más grande hubiera tomado posición, hubiera hecho algo, qué? cómo saberlo, no era una persona grande…
y entonces… qué mierda soy? o mejor dicho… qué categoría me ponen los que se dedican a pensar estas vainas, esas personas que piensan lo que otrxs vivimos día a dia.