Cavilaciones

Cavilaciones

No podemos permitir que “Re-escriban la historia” a su antojo

Varias cosas por decir sobre esta propuesta de ley. Esto no debería ser algo menor en nuestras luchas. “Re-escribir la historia” no es poca cosa. No se trata solamente de los derechos humanos en concreto, (matanzas, desapariciones, torturas,…) va mucho más allá.

En primer lugar, porque como sostiene el artículo de Servindi y OjoPúblico, están buscando ocultar todas las violaciones a los derechos humanos, los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado Peruano, es decir no quieren que se hable del Terrorismo de Estado. Y no solo eso, también se estaría ocultando la forma en que se impuso, a sangre y fuego, el neoliberalismo en Perú. Ocultar así el shock económico, los ajustes estructurales impuestos y la constitución del 93, que hoy luchamos por cambiar.

En segundo lugar, tenemos que cuestionar no solo cómo se contaría lo sucedido entre los 80 y 90, sino también cómo se está contando. Necesitamos romper ese “consenso” impuesto en el que toda la culpa de la guerra fue de SL, pues eso impide ver que todo lo vivido fue consecuencia de la exclusión histórica y estructural de la sociedad peruana. Decir esto no es ninguna apología. No debería ser necesario explicarlo, pero bueno… estamos en Perú. Nada puede justificar las matanzas, los asesinatos, las violencias sexuales, las torturas y demás crímenes que cometieron los diferentes actores en ese periodo.

Tercero, esta nueva ley es parte de la estrategia del terruqueo, que como sostiene Laura Arroyo es finalmente terrorismo de Estado. El terruqueo es una estrategia discursiva y simbólica que se sustenta en una legislación orientada a anular a cualquiera que quiera cambiar la realidad. Es eso mismo que le da tanta fuerza. Esa legislación, creada en la dictadura de Fujimori se mantiene prácticamente intacta; ningún gobierno posterior al 2000 ha hecho cambios significativos, peor aún han creado otras leyes que, por ejemplo, han quitado beneficios penitenciarios a presxs por terrorismo, algo inconstitucional por donde se le analice.

Cuarto, esta ley busca silenciarnos, imponiéndonos una “verdad” y llamando apología al terrorismo a todo cuestionamiento de la misma. Eso nos impide conocer nuevos relatos e interpretaciones de todo lo vivido durante ese periodo, lo que nos permitiría comprender el pasado para transformar el presente. Estas historias otras, son múltiples, tanto de quienes fueron del MRTA o SL como de sus familias. De quienes andaron cerca y no tan cerca de estos grupos. Historias de las rondas campesinas, así como esas historias que habitan los diferentes pueblos en los que hoy conviven personas que hicieron parte de diferentes actores.

También están las historias de tantxs militares y policías que fueron usadxs como carne de cañon mientras sus jefes estaban lejos y enriqueciéndose. Pero, en lo que respecta a estas historias, creo que van teniendo espacios para hablar, para contar y exigir derechos al Estado peruano… espero que eso se haga también con las historias de los otros actores.

Quinto, el terruqueo, el terrorismo de estado y todas sus estrategias no se orientan al pasado, están pensada para el presente. Buscan anular cualquier opción de cambio, justifican la represión contra ellas pues serían “terroristas” y como consecuencia dejar todo impune, como por ejemplo los asesinatos de manifestantes contra el régimen de #DinaAsesina.

Todo esto no es nuevo, desde fin de dictadura lo vivimos, pero como sociedad nos hemos hecho de la vista gorda, total iban por otrxs: por ex militantes del MRTA o SL, por supuestos “remanentes”, con operativos como olimpo, perseo, con cadenas perpetuas ilegales, con la impunidad frente a las desapariciones, torturas, asesinatos extrajudiciales y tantos otros casos.

Pero ahora… vemos que van por todxs, desde hace años en realidad. Han ido acuñando términos como los de terroristas antimineros, y hoy tenemos una realidad en la que por ir a manifestar puedas ser considerado como un terrorista, como un enemigo y termines siendo asesinado a sangre fría por un policía o militar, y que todo quede impune.

Finalmente, estoy convencido que hacer frente al terruqueo es luchar contra toda impunidad. Es dejar de callar cuando violan los derechos de ex militantes de MRTA o SL. Sí, sus derechos. Eso no nos hace terroristas, todo lo contrario, hacerlo sería un importante paso en la construcción de una sociedad realmente democrática y con ddhh para todxs.

No permitamos una ley como esta. Necesitamos entender la complejidad del entramado legal que sustenta al terruqueo. Es esa legislación la base y la que la da potencia a la estrategia del terrqueo, al terrorismo de estado en el Perú.

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